
Al cabo de una semana le llama por teléfono:
Oye, ¿cómo está mi gato?
Pues se ha muerto esta mañana, atropellado por un camión.
La hermana se cabrea y le cuelga,
pero vuelve a llamar la semana siguiente
y le echa la bronca a su hermano;
Que si es insensible, que donde tiene su sentido común,
y que por que no ha empezado diciéndole algo así
como que el gato estaba subido en el tejado
y no lo podían bajar...
bueno, el caso es que se despiden y al cabo de otra semana vuelve a llamar.
Hola, ¿qué tal? - Bien... - ¿Y mamá? ¿Cómo esta mamá?
Pues verás, se ha subido al tejado y no la podemos bajar...